Un periodista italiano recorrió durante 20 días los bares gays de Roma
y, con la ayuda de un cómplice, grabó al menos a tres sacerdotes
manteniendo relaciones homosexuales
Un nuevo
escándalo remece a la Iglesia católica. Durante 20 días, y con la
ayuda de un cómplice, un periodista del semanario italiano ‘Panorama’ se
dedicó a recorrer los locales gays de Roma y descubrió, pese a la
estricta prohibición de la Iglesia Católica, que varios sacerdotes
frecuentan bares y garitos en busca de sexo homosexual.
La revista cuenta el caso de tres sacerdotes. El más llamativo
es el de un cura francés de 35 años llamado Paul. El periodista de
“Panorama” y su cómplice lo encontraron la noche del 2 de este mes en un
conocido bar gay del barrio romano de Testaccio bailando junto a dos
prostitutos semidesnudos. El cómplice lo abordó.
Una vez fuera del local, el sacerdote Paul lo invitó a acompañarlo a
su casa. Ya en la vivienda, el cómplice le pidió al sacerdote que se
pusiera su sotana. El cura consintió y ambos mantuvieron entonces
relaciones sexuales, las mismas que fueron grabadas con una cámara
oculta.
El Vaticano no se ha pronunciado sobre el
reportaje. Sin embargo, extraoficialmente, muchos en la Santa Sede lo
acusan de ser amarillista. “No pretendemos escandalizar, sino demostrar
que no se trata de un caso aislado: existe una comunidad de sacerdotes
sujeta a determinados comportamientos”, se defendió el director de
Panorama, Giorgio Mulé.